Hay
cosas que no siempre han sido tal y como las conocemos en la
actualidad.
En
el caso de la música, la manera de aprenderla, de escribirla y de
transmitirla ha sido fruto de largas tradiciones, de invenciones y
aprendizajes que han abierto los horizontes de la creación y
difusión, seguramente hasta límites que ni los propios inventores
podían imaginar cuando los crearon.
Guido
D'Arezzo, a pesar de ser un gran desconocido es, sin duda, uno de los
mayores revolucionarios de toda la historia de la humanidad al haber
ideado -hace un milenio- un sistema escritura para la música que
está plenamente implantado, se utiliza en todo el mundo, por todas
las culturas, y que no ha sido superado.
En
el siguiente vídeo se muestra de manera muy didáctica y entretenida
cómo se fraguó el proceso de escritura musical.